entrevista

Albana Fuentes y Pablo Albella estrenaron Papá por siempre

La dupla se suma a la esperada adaptación musical de uno de los clásicos de la comedia de los años noventa.

Papá por siempre, protagonizada por Campi y Dani “La Chepi”, tiene a Albana Fuentes (La Sirenita) y Pablo Albella (@holaestapablo) en roles claves. La adaptación del clásico de los noventa protagonizado por Robin Williams llegó al teatro Liceo y hablamos con Fuentes y Albella para saber detalles de la propuesta.

—Vos sos un atrevido. Sos un atrevido, pero te estás divirtiendo...

—Pablo Albella: La verdad que es una cosa que cada día que vengo acá aprendo algo nuevo, porque como es una escuela 100 por ciento para mí, tanto de baile, de canto, de actuación, de todas las cosas, yo al día de hoy no puedo creer que quede. O sea, es como que todos los días vengo al teatro y digo ¡Ay sí, mirá, ese soy yo! Porque es una cosa tan increíble y tan inesperada, digamos, que la verdad que cuesta, pero sí, creo que es eso, animarse y largarse y probar. Y no pensar mucho.

—Y no pensar nada.

—PA: Bueno, en realidad sí lo pensás, pero es como que estoy aprendiendo que mientras menos lo pensaba, menos carga tenía. Entonces es como, bueno, si sale bien, es una locura, y si sale mal, bueno, ya está, lo intenté. Pero sí, sí, me siento un poco atrevido. Igual creo que también hay como mucho trabajo atrás de este tiempo de cortito, de prepararme lo más que podía, sobre todo con el canto. Con el baile la coach de baile acá, me dio duro. Tuvimos clases particulares también. Pero porque yo sentí eso, como decir, bueno, vengo de afuera, tengo que estar a la altura de ellos. No puedo ser el becado. Entonces, bueno, mucho laburo, pero sí, chocho.

—Y vos después de esta experiencia de La Sirenita, ese gran debut, ahora Papá por Siempre, otra película, pero con un rol importante dentro de lo que es la trama de la obra...

—Albana Fuentes: Sí, y siento que Lidia tiene mucho más proceso y recorrido a la vista en la obra que en la peli. Y es muy gratificante atravesarlo también. Es loco que sea la segunda peli icónica que me toca atravesar. Esta vez corriéndome del foco.

—Todos los noventas te toca.

—AF: Todos los noventas.

–PA: Hay algo que constelar ahí.

–AF: Esta vez me corro del foco.

—Igual te corras del foco, pero recién pegaste unas notas...

—AF: Claro, te corras del foco, pero esto es Campi y el equipo. Porque la verdad es que el trabajo que hace Campi no se puede creer. No se puede creer. Recién decía, es una masterclass verlo a él. Y a mí me gratifica mucho ser parte del acompañarlo. Me encanta, me parece que es una historia muy linda, muy tierna, muy divertida. Pasás por todos los estados, como nosotros, arriba del escenario, en la butaca va a pasar lo mismo porque nos pasa a nosotros viendo las escenas de los demás como espectadores internos, de llorar, de reírnos a carcajadas, de sentir momentos de ternura, de encontrar cositas y personalmente yo de sanar un montón de cosas siento con el proceso de Lidia, que bueno que es una adolescente que no solo adolece por su edad, sino que también está pasando un duelo de separación de sus padres y a la vez intentando ser la que sostiene todo, que siento que es muy el rol de hija mayor. Es muy un espejo esto ahora y siento que me honra mucho poder atravesarlo y jugar con eso.

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