Crece el frente sindical contra la reforma laboral de Milei

Las dos CTA rechazaron el proyecto oficial y se afianza la coordinación sindical para frenar la avanzada del Gobierno contra los derechos laborales.

La resistencia sindical frente a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei comienza a consolidarse como un frente cada vez más amplio y articulado. Este jueves, las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina —la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores— reiteraron su rechazo al proyecto oficial y advirtieron sobre el impacto negativo que tendría sobre las condiciones de vida y de trabajo.

Ambas centrales participaron de manera virtual de una nueva reunión de la Mesa Ejecutiva del Foro de Defensa del Derecho del Trabajo, un espacio que reúne a organizaciones sindicales, sociales, académicas y del ámbito jurídico. Allí coincidieron en que la iniciativa del Gobierno representa “un grave retroceso en materia de derechos conquistados”, al tiempo que profundiza la precarización laboral y debilita el rol del Estado como garante de derechos.

Según expresaron en un comunicado conjunto, las CTA manifestaron su preocupación por una reforma que apunta a flexibilizar las relaciones laborales, facilitar despidos y debilitar herramientas centrales de protección para los trabajadores. En ese marco, acordaron “fortalecer las acciones de articulación, difusión y resistencia” en los planos institucional, social y político, y confirmaron una nueva reunión del Foro en las próximas semanas

Un frente que suma músculo sindical

El posicionamiento de las CTA se da en paralelo a una aceleración del armado sindical contra la reforma. Cabe recordar que más de 25 gremios de distintas ramas se reunieron este miércoles en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para consolidar un espacio común de resistencia ante el inminente tratamiento del proyecto en el Senado.

El encuentro, encabezado por Abel Furlán, reunió a dirigentes de sectores industriales, transporte, servicios y estatales, y expresó un respaldo explícito al accionar de la CGT. Los participantes coincidieron en la necesidad de avanzar en estrategias conjuntas, y reclamaron una respuesta unificada frente a lo que consideran un intento de desarticular derechos laborales consolidados.

La estrategia sindical apunta a consolidar el frente y aumentar la presión en un escenario donde el Gobierno apuesta a imponer la reforma, aun a costa de profundizar el conflicto social.

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