El año comenzó con una inflación de 2,9%
En medio de la polémica por la marcha atrás en su cambio de medición, el Indec relevó un aumento del IPC por octavo mes consecutivo.
Pese a continuar con la medición antigua, que utiliza una canasta de consumo elaborada en 2004, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) no le dio una buena noticia al Gobierno nacional: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero fue del 2,9%. De esta manera, la inflación acumula ocho meses consecutivos en alza, luego de haber dado 1,5% en mayo pasado.
Además de este dato, otro comportamiento curioso es que la inflación de enero fue mayor a la de diciembre (2,8%), cuando históricamente fue al revés por factores estacionales y de consumo (las fiestas de fin de año).
A nivel interanual (en comparación con enero de 2025), el IPC acumuló una variación de 32,4%. Esto representa el tercer aumento consecutivo de la inflación interanual, luego de haber dado 31,3% en octubre.
En el análisis por sectores, la división con mayor variación en el primer mes del año fue alimentos y bebidas (4,7%), impulsada por la suba en los precios de la carne y las verduras. Le siguieron restaurantes y hoteles (4,1%), comunicación (3,6%) y lo que respecta vivienda y servicios (3%).
En tanto, las divisiones con variaciones más leves fueron recreación y cultura (1%), educación (0,6%) e indumentaria (-0,5%).
En cuanto a las categorías, el precio de los productos regulados (servicios públicos, salud, educación, etc.) aumentó 2,4%, el de los estacionales creció 5,7%, y la inflación núcleo (compuesta por los productos restantes) fue del 2,6%. A su vez, los bienes registraron una variación positiva de 2,8%, mientras que en los servicios fue de 3,1%.
El dato inflacionario se difundió pocas semanas después de la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Indec, en un contexto de tensiones con el Gobierno nacional por el manejo del organismo y la metodología de medición. La salida del funcionario encendió alertas en sectores políticos y económicos, que advirtieron sobre posibles presiones del Ejecutivo.
Pese a frenar la implementación de la nueva medición (que actualizaba los parámetros de consumo a 2017), los números de enero vuelven a mostrar que el freno no se siente en los alimentos, el rubro que más pesa en el consumo cotidiano.
