El Gobierno retiene fondos provinciales y refuerza el superávit fiscal
El Ejecutivo congeló los giros de ATN y convirtió la caja provincial en pieza clave de su estrategia de superávit y poder político.
La estrategia económica del Presidente Javier Milei se apoya en una decisión que genera tensiones con los gobernadores: el freno casi total al envío de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) durante el primer bimestre del año.
Estos fondos, concebidos para asistir a las provincias en situaciones de emergencia o desequilibrio financiero, quedaron retenidos en las cuentas nacionales y pasaron a engrosar el superávit que el Ministerio de Economía exhibe como señal de disciplina fiscal.
De acuerdo con datos oficiales, al 22 de febrero no se registraron giros de ATN a los Estados subnacionales. En enero apenas se distribuyeron $7.000 millones a dos jurisdicciones: Chubut recibió $4.000 millones y Corrientes $3.000 millones. El resto quedó sin asistencia, pese a que el fondo total ascendía a $92.071 millones. La ejecución fue de apenas 7,6%, inferior incluso al nivel de enero de 2025, cuando había alcanzado 9,2%.
Un recurso discrecional convertido en política
Cabe señalar que el carácter discrecional de los ATN permite al Ejecutivo decidir cuándo y a quién asistir. Históricamente, estos fondos se utilizaron como mecanismo de negociación con los gobernadores, especialmente en momentos de debate legislativo. Sin embargo, la actual gestión los transformó en un instrumento de ajuste. La ausencia de giros durante la discusión de la reforma laboral, refuerza la idea de que la Casa Rosada prioriza la consolidación fiscal por encima de la búsqueda de apoyos parlamentarios.
El contraste con años anteriores y el mercado
La ejecución de 2025, aunque superior al magro 7,3% de 2024, quedó muy lejos de los niveles de 2023, cuando se distribuyó casi el 78% del fondo disponible. La diferencia marca un cambio de paradigma, lo que antes funcionaba como válvula de auxilio para las provincias ahora se convierte en un colchón financiero para la Nación. El Gobierno busca demostrar a los mercados que el superávit se sostiene incluso a costa de tensar la relación con los gobernadores.
La política de retención de ATN abre un interrogante sobre la capacidad de las provincias para enfrentar emergencias sin apoyo nacional. Al mismo tiempo, expone la decisión del Gobierno de mostrar resultados fiscales inmediatos, aunque el costo sea un mayor nivel de conflictividad con los distritos que dependen de esos recursos.
