Paro y marcha contra la reforma laboral en el Senado
Agrupaciones sindicales realizan un paro nacional y marcha al Congreso en rechazo a la reforma impulsada por el Gobierno nacional.
Este viernes, a lo largo de toda la jornada, se llevará a cabo un paro nacional acompañado de una movilización hacia el Congreso de la Nación Argentina, convocado por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU). La medida se enmarca en el tratamiento de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, que será debatida en paralelo en el Senado. El frente reúne a gremios del transporte, estatales y movimientos sociales, y busca mostrar fuerza en las calles frente a una iniciativa que consideran perjudicial para los trabajadores.
Como bien informó diario Hoy en ediciones anteriores, la decisión fue adoptada el 23 de febrero en la sede de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (Apsee), donde se definió la fecha y la modalidad de la protesta. La movilización comenzará a las 10 de la mañana desde Avenida de Mayo y Salta, en pleno microcentro porteño, bajo la consigna “En contra de la reforma laboral, por nuestros derechos y por aumentos de salarios ya”. Cada sindicato adherente establecerá sus propias formas de participación, lo que anticipa un escenario diverso pero con un objetivo común: frenar la aprobación de la reforma.
Un frente que busca marcar distancia de la CGT
La convocatoria marca un contraste con la Confederación General del Trabajo (CGT), que la semana pasada realizó un paro general sin movilización y ahora decidió marchar el lunes a Tribunales para acompañar la presentación judicial contra la reforma, optando por un camino institucional antes que una protesta en las calles.
Ante este escenario, el frente busca marcar distancia de la central obrera, e impulsa una estrategia más dura frente al Gobierno nacional. La protesta de hoy será una prueba de fuerza para este espacio y un nuevo capítulo en la relación entre sindicatos y Ejecutivo.
Los gremios que confirmaron su adhesión
Cabe mencionar que ATE anunció que se suma al paro y la movilización, señalando que la reforma “profundiza la precarización y sólo beneficia a los empleadores”. La CTA y la CTA Autónoma también confirmaron su participación, junto con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines.
La UOM, por su parte, convocó a sus afiliados a marchar, aunque sin detener la producción, mostrando una modalidad distinta dentro del frente. La diversidad de adhesiones refleja la amplitud del espacio sindical que se articula en torno al FreSU y su capacidad de reunir actores con diferentes estrategias.
La movilización se inscribe en un contexto de fragmentación del movimiento obrero argentino. Mientras la CGT apuesta a la vía judicial, el FreSU buscará medir su capacidad de presión en la calle en un debate que expone tensiones no sólo con el Gobierno, sino también dentro del propio sindicalismo.
El resultado de la jornada será clave para evaluar el peso de cada estrategia y la capacidad de los gremios de incidir en el rumbo de la reforma, en una coyuntura marcada por la incertidumbre económica y la disputa por derechos adquiridos.
