El padrón del PJ bonaerense se oficializó con una disputa judicial por La Matanza
La Junta Electoral partidaria dio a conocer el listado que se usará en la interna del 15 de marzo, aunque la publicación dejó fuera de la nómina definitiva al distrito de mayor caudal del Conurbano por una controversia sobre nuevas adhesiones.
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires oficializó en las últimas horas el padrón de afiliados que regirá la elección interna prevista para marzo próximo, un paso formal en el calendario que marca el inicio de la sucesión interna tras años de predominio de la conducción actual. La Junta Electoral del partido difundió el listado con la actualización de los afiliados distrito por distrito, cerrada al corte del 30 de diciembre de 2025, aunque la publicación total encontró un obstáculo en el distrito más poblado del país.
La excepción significativa al padrón divulgado es La Matanza, cuyos nuevos ingresos de afiliados excedieron los límites reglamentarios establecidos por la normativa interna partidaria. La relación entre el número de fichas incorporadas en diciembre y el padrón vigente activó una revisión judicial que aún no fue resuelta, lo que obligó a publicar una nómina provisional para ese municipio sin computar las altas recientes. Ese condicionamiento mantiene abierto el debate sobre la composición final del padrón y su impacto en el desarrollo de la competencia interna.
La pugna por La Matanza, donde confluyen estructuras territoriales clave y figuras de peso dentro del peronismo provincial, ha sido foco de tensión desde hace semanas. La vicegobernadora y otros referentes del espacio oficial impulsaron la formalización de afiliaciones físicas que, en algunos casos, superaron los porcentajes permitidos, generando objeciones desde otros sectores que apuntan a la transparencia del proceso. La disputa se trasladó así a la órbita judicial y obligó a la Junta Electoral a adoptar un criterio cautelar hasta que se diriman las observaciones.
El proceso de actualización del padrón había transcurrido con poca controversia en la mayoría de los 135 distritos bonaerenses, con variaciones de afiliados que se mantuvieron dentro de los límites reglamentarios. Sin embargo, la situación en La Matanza reveló un punto débil en el diseño del mecanismo de incorporación y activó una serie de reclamos internos. La resolución judicial pendiente se perfila como un factor determinante no solo para ese municipio, sino para el equilibrio de fuerzas en la provincia.
A poco más de seis semanas de la elección interna, el PJ bonaerense se enfrenta a una combinación de desafíos administrativos y políticos. La difusión del padrón, en sí misma un requisito formal, se convirtió en un elemento de disputa que refleja la complejidad de las negociaciones internas y las tensiones entre grupos con intereses contrapuestos. La discusión judicial alrededor de La Matanza emerge como un síntoma de la amplitud de la posta que se disputará en marzo, en un marco de reconfiguraciones internas y balances de poder que atravesarán al peronismo en la provincia.
En los próximos días, la atención del entorno partidario estará puesta en la confirmación de la nómina definitiva de afiliados y en cómo esa definición incidirá en la presentación de listas y en la estrategia electoral de cada sector. La proximidad del plazo estatutario para tachas y observaciones también suma un componente de urgencia al escenario, condicionando decisiones y posibles acuerdos de última hora en la interna del justicialismo provincial.
