La inflación no da tregua y enero cerraría otra vez arriba del 2%
Consultoras privadas advierten que alimentos y servicios impulsan un cierre mensual con inflación superior al promedio reciente.
Durante la cuarta semana de enero, los precios de los alimentos volvieron a mostrar señales de presión, con aumentos concentrados en productos básicos que permiten anticipar un cierre de mes con inflación superior al promedio reciente. Así lo reflejan los informes de las consultoras LCG y Equilibra, que coinciden en señalar que, pese a la desaceleración observada en algunos tramos de 2025, el proceso inflacionario mantiene focos persistentes en rubros de consumo cotidiano.
Según el relevamiento de LCG, en la cuarta semana del mes los alimentos y bebidas registraron una suba del 0,7% semanal, en línea con el comportamiento que se repitió a lo largo de enero. En las últimas cuatro semanas, la inflación promedio del rubro se ubicó en torno al 0,8%, aunque con marcadas diferencias entre categorías.
La consultora advierte que los aumentos sostenidos en carnes y verduras, por encima del 3% mensual, se ven parcialmente compensados por caídas en bebidas y lácteos. Sin embargo, esa compensación no logra neutralizar el impacto sobre la canasta básica. En el detalle, las mayores subas se registraron en verduras con 6,6%, seguidas por aceites con 3,7% y carnes con 3,6%, todos productos de fuerte incidencia en el consumo popular.
Consultoras anticipan un cierre con más presión
Los datos semanales encuentran correlato en las estimaciones mensuales de Equilibra, que proyectó para enero de 2026 una inflación del 2,2%, con una variación interanual del 32%. El informe señala que el resultado estuvo impulsado por alimentos y bebidas no estacionales con 2,6% y regulados con 2,4%, mientras que el IPC núcleo avanzó 2%.
El desagregado por divisiones muestra que los mayores aumentos se concentraron en sectores ligados al consumo y los servicios. Restaurantes y hoteles encabezaron las subas con 3,8%, seguidos por bienes y servicios varios y alimentos y bebidas no alcohólicas, ambos con 3,1%. También se destacaron salud con 2,8% y comunicación con 2,6%. En contraste, prendas de vestir y calzado mostraron una baja del 1,6%, en un contexto de consumo retraído y liquidaciones estacionales.
Factores estacionales y estructurales en juego
Cabe mencionar que el comportamiento de enero combina factores estacionales, como el impacto climático sobre frutas y verduras, con elementos estructurales vinculados a la recomposición de márgenes y la actualización gradual de precios regulados. A esto se suma un escenario de ingresos reales aún deteriorados, que limita el consumo pero no impide subas en bienes de demanda inelástica.
Los analistas remarcan que la inflación vuelve a ubicarse por encima del ritmo de los ingresos, profundizando el desfasaje en el poder de compra de los hogares. La presión sobre alimentos frescos y servicios básicos refuerza la percepción de que, más allá de la desaceleración parcial, el proceso inflacionario mantiene núcleos duros que golpean de manera directa a la población y abren dudas sobre la sostenibilidad del rumbo económico en los próximos meses.
