La oposición se organiza para enfrentar al Gobierno en el Congreso
Bloques opositores articulan con la CGT una estrategia común para resistir el avance oficialista sobre los derechos laborales.
El peronismo atraviesa un proceso de deliberación y búsqueda de acuerdos para enfrentar la reforma laboral impulsada por el oficialismo. El bloque kirchnerista en el Senado mantiene conversaciones con la CGT y con las autoridades del Partido Justicialista, con el objetivo de definir una estrategia que permita resistir el avance del Gobierno en un terreno marcado por tensiones con los gobernadores. La intención es abroquelar a diputados y senadores propios, aunque el desafío es complejo debido a las negociaciones que el Ejecutivo mantiene con mandatarios provinciales, incluso dentro del PJ.
Los referentes opositores reconocen que las fisuras internas ya se hicieron visibles en votaciones recientes, donde legisladores peronistas no alineados con el kirchnerismo acompañaron al oficialismo. Ante ese escenario, la oposición busca tender puentes con los bloques provinciales, conscientes de que la definición final dependerá de las negociaciones entre el Gobierno y los gobernadores.
Tensiones con los gobernadores
El kirchnerismo observa con atención la estrategia oficial de ofrecer compensaciones fiscales para evitar que el proyecto de reforma laboral naufrague. La discusión sobre el Impuesto a las Ganancias de las sociedades es uno de los puntos más sensibles, ya que los mandatarios provinciales advierten que la rebaja de escalas implicaría una caída en la recaudación coparticipable. Los cálculos opositores estiman que esa merma podría rondar los 12.500 millones de pesos, lo que refuerza la necesidad de articular un discurso común que ponga en evidencia el impacto negativo sobre las finanzas provinciales.
La lectura del Gobierno
Por su parte, en Casa Rosada se muestran confiados en que la reforma laboral avanzará con el respaldo de los gobernadores y sus legisladores. Desde la conducción del Senado remarcan que la ley ya cuenta con dictamen y que la política provincial será clave para garantizar su aprobación. Frente a ese escenario, la oposición busca consolidar alianzas, contener fisuras internas y proyectar una estrategia que le permita disputar la narrativa oficialista. El desafío es doble: resistir la reforma laboral y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa que combine la defensa de derechos laborales con propuestas de desarrollo económico.
