Arranque sangriento del año: dos heridos de bala
En Berisso y Melchor Romero, dos personas resultaron baleadas en sendos enfrentamientos, que también dejaron detenidos y serios incidentes.
El comienzo del año estuvo marcado por la violencia en distintos puntos de la región, donde dos episodios armados ocurridos con pocas horas de diferencia dejaron como saldo dos hombres heridos de bala, además de momentos de extrema tensión, intervención policial y causas judiciales en curso.
Uno de los hechos más graves se registró en Melchor Romero, durante la tarde del 1° de enero, cuando una feroz pelea familiar y vecinal escaló de manera descontrolada. Todo se inició a partir de una discusión entre varias personas en una zona residencial, pero el conflicto fue creciendo hasta derivar en una batalla campal.
En medio del enfrentamiento, un joven de 18 años recibió un disparo en una de sus piernas, lo que obligó a su traslado de urgencia al hospital. Lejos de calmarse la situación, la madre del herido intentó intervenir y terminó siendo atacada, lo que provocó la llegada de varios móviles policiales. Al arribar, los efectivos se encontraron con un grupo exaltado que arrojaba piedras, empuñaba machetes y se resistía a deponer su actitud, por lo que debieron utilizar postas de goma para dispersar a los agresores.
Cabe mencionar que, según detallaron las fuentes consultadas por este multimedio, el operativo concluyó con varias personas detenidas por resistencia a la autoridad, mientras que el joven baleado quedó internado, aunque fuera de peligro.
El segundo episodio ocurrió en Berisso, minutos antes de la medianoche del 31 de diciembre, cuando una discusión personal en plena vía pública terminó de la peor manera. Según se reconstruyó, un hombre que caminaba por el barrio mantuvo un intercambio verbal con otro sujeto, pareja de su expareja, y la situación derivó rápidamente en violencia.
En un momento, uno de los involucrados extrajo un arma de fuego y efectuó un disparo que impactó en la pierna izquierda de la víctima, a la altura del muslo. El herido fue asistido por personal de emergencias y trasladado al hospital local, donde permaneció consciente pero con lesiones de carácter grave. El agresor logró darse a la fuga y es intensamente buscado.
Ambos hechos reflejan un inicio de año alarmante, atravesado por conflictos personales y familiares que derivaron en el uso de armas de fuego. Las investigaciones continúan para esclarecer responsabilidades, mientras crece la preocupación por la escalada de violencia en celebraciones que, lejos de ser pacíficas, terminaron teñidas de sangre.
