El FMI concluyó su misión en el país con sabor agridulce
Tras otra revisión del acuerdo, el organismo celebró la política del Gobierno, pero alertó por las metas. Además, consultó la viabilidad del modelo a distintos sectores.
Un equipo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) finalizó la segunda revisión de metas del acuerdo firmado en abril del año pasado con el gobierno de Javier Milei. Los enviados del organismo pusieron el foco en la acumulación de reservas por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA), meta que la gestión libertaria no cumplió por segunda vez consecutiva.
“Se registraron muy buenos avances en las conversaciones, que continuarán en los próximos días”, señalaron los especialistas del FMI, y anticiparon que en brindarán “más información” sobre los resultados en los próximos días. El jueves se espera una conferencia de prensa de la vocera del FMI, Julie Kozack, en la que podría haber novedades.
La misión del organismo se centró las metas cuantitativas del acuerdo vigente. Por un lado, las cuentas primarias arrojaron un superávit del 1,4% del PBI. Este “éxito” podría habilitar un próximo desembolso de algo más de 1.000 millones.
No obstante, el Gobierno nacional volvió a incumplir con los objetivos de la acumulación de reservas, pese a que el BCRA inició el año con la compra por más de 2.000 millones de dólares. En este sentido, los números de la entidad monetaria culminaron en negativo por 14.100 millones, cuando deberían haber cerrado en 3.300 millones.
Testear el modelo
Además de reunirse con representantes del Ejecutivo, los enviados del FMI también mantuvieron encuentros con referentes de la política, la economía, empresarios y sindicalistas. La idea fue “conocer su visión sobre las perspectivas económicas”.
En esas reuniones, la preocupación central del staff del organismo pasó por el contexto recesivo y la posibilidad de reactivar la economía. Es que dudan de la estrategia del gobierno para llevar adelante la acumulación de reservas, que, en lugar de ser utilizado para impulsar la actividad es contrarrestada desde el Tesoro y desde el propio BCRA con la absorción de la liquidez que van inyectando por la compra de dólares.
En los términos del acuerdo con el FMI, Caputo debería buscar una devaluación del peso que mejore la balanza cambiaria, frene importaciones y aliente exportaciones.
