Recibió un mate en la ruta, se accidentó y murió
Un jubilado del Servicio Penitenciario Bonaerense perdió la vida en Abasto, tras despistarse con el auto. Junto a él viajaba su esposa, que resultó con heridas menores.
Un jubilado del Servicio Penitenciario Bonaerense perdió la vida en Abasto, tras despistarse con el auto. Junto a él viajaba su esposa, que resultó con heridas menores.
El sujeto fue ultimado de al menos un disparo en la cabeza, presuntamente, porque habría insultado a dos chicas.
El hecho ocurrió en la sucursal de Chango Más ubicada sobre el Camino Centenario y la calle 513.
El matrimonio vivía en Berisso. Su hija adolescente se encuentra hospitalizada.
Su cuerpo fue descubierto por su tío, preocupado porque no salía del dormitorio. Ocurrió durante la Navidad. Será la operación de autopsia la que determine qué ocurrió.
Los hijos de la víctima hacían ruido y un vecino disparó a la multitud, matando a un hombre de 45 años, que recibió dos tiros. El implicado tenía un arsenal en su casa.
La joven atleta falleció a causa de un linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer contra el que venía luchando desde hacía un tiempo.
La muerte de la atleta generó una profunda conmoción en el ambiente deportivo.
El jefe de operaciones del Estado Mayor ruso perdió la vida luego de que estallara una bomba en su vehículo.
El sujeto viajaba en moto acompañado de la menor de 17 años, cuando por motivos que se buscan establecer, chocó contra la parte trasera de un auto.
El hombre sufrió un brote en la vía pública y falleció antes de recibir asistencia.
El lamentable hecho tuvo lugar en una finca de 455 entre 20 y 21 A.
El conductor de un Peugeot perdió el control del vehículo tras infartarse, subió a la vereda y terminó en la plaza.
Las fuerzas federales trabajaban en la escena y se analizaban todas las hipótesis.
El joven atacó al agente de la fuerza, acusándolo de haber arrollado y abandonado a su primo. Recibió dos tiros y murió en el acto. Serios incidentes.
La ciudad romana de Herculano, vecina de Pompeya, quedó sepultada en el año 79 d. C. tras la erupción del Vesubio.
A comienzos del siglo XX, en Nueva Orleans, surgió una tradición que impulsó el nacimiento del jazz tal como lo conocemos.
El intento de borrarla fue tan efectivo que no se la redescubrió hasta el siglo XIX.